<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1462707239564225700</id><updated>2012-02-16T00:09:12.596-08:00</updated><title type='text'>Palabra de Hombre</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Taller de Reporteo UDP. Ramírez Capello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08089427994839421551</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>13</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1462707239564225700.post-5267614729607799140</id><published>2009-10-28T19:11:00.000-07:00</published><updated>2009-11-02T05:45:07.940-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;A la sombra del Paseo Bulnes&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;Caminar rápidamente entre las calles de este paseo peatonal se ha hecho cotidiano. No es moda, ni tampoco una nueva tendencia. Solamente es el temor provocado por asaltantes y vagabundos que se toman esta &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-size:100%;" &gt;histórica y central arteria a la hora del té.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/Suj6w4qsEzI/AAAAAAAAADA/wdJrWUz0BWg/s1600-h/fotomia.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; WIDTH: 98px; FLOAT: right; HEIGHT: 117px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5397839871155639090" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/Suj6w4qsEzI/AAAAAAAAADA/wdJrWUz0BWg/s200/fotomia.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: right"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Por: Fabián Acevedo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caminar de algunos vecinos del Paseo Bulnes ya no es el mismo. Con una risa pasajera recuerdan cómo fue la primera primavera que pasaron por ese lugar, atraídos por la belleza de los jardines y la tranquilidad de la tarde. Hoy, cabizbajo, recorren el lugar, sin mirar a nadie, sin levantar la mirada. Amenazados por jóvenes delincuentes que se han tomado el barrio, que han destruido viviendas y sobre todo han infundido un gran temor. “Antes uno salía, ponía su silla afuera y podía conversar tranquilamente, ahora no se puede y a las cinco de la tarde uno tiene que estar encerrado en la casa”, comenta &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Margarita Fuentes, vecina &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;del sector. Todo esto provocado por el alcoholismo y la drogadicción, problema que poco a poco se ha trasladado hasta el Parque Almagro, el parque vecino, que por más de 20 años no ha tenido un control efectivo de carabineros.&lt;br /&gt;El Paseo Bulnes abarca seis cuadras, precisamente entre el Parque Almagro y la Avenida Libertador Bernardo O’Higgins. Existe una gran cantidad de armerías –por lo menos ocho, una cada media cuadra-, edificios político administrativos y oficinas de las fuerzas armadas de nuestro país.&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/Suj9VVGcaYI/AAAAAAAAADg/gP-UpP64CFI/s1600-h/IMG_1417.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; WIDTH: 276px; FLOAT: right; HEIGHT: 207px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5397842696286792066" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/Suj9VVGcaYI/AAAAAAAAADg/gP-UpP64CFI/s320/IMG_1417.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Esta arteria de carácter peatonal, a simple vista de turista, no presenta mayores problemas; es un lugar &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;sereno para ir un fin de semana a pasear, las piletas muy bien cuidadas y los bandejones de áreas verdes se encuentran exquisitamente mantenidos. Pero existe el otro lado de la moneda: la delincuencia, los vagabundos se toman las calles en el momento que el ajetreo diario empieza a terminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;A ojos de los vecinos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Araceli Gueeny Azocar lleva veinte años presidiendo la Junta de Vecinos, que comprende dos de los sectores más transitados de Santiago: el Paseo Bulnes y la calle San Diego.&lt;br /&gt;Durante todos estos años ha visto un gran avance, pero también un estancamiento en la solución de los problemas sociales por parte de las autoridades de Santiago. “La delincuencia y la falta de luz son los principales problemas. Desde que se fue Jaime Ravinet, nadie ha tomado cartas reales en los problemas que nosotros presentamos”, dice Araceli. Agrega que su mayor logro hasta el momento -como presidenta-fue haber puesto una caseta de “Santiago Seguro” (ex seguridad ciudadana), luego de mucho batallar con los concejales, para que la vigilancia del sector aumentara.&lt;br /&gt;Apenada, cuenta cómo los mismos delincuentes se han tomado sus propios espacios, destruyendo la sede vecinal que ellos mantenían en conjunto con la municipalidad, en la calle Cóndor, una de las fronteras con el Parque Almagro. “La verdad es que no pudimos contra ellos, se metieron a robar más de diez veces. Y cómo no tenían nada para robar, rompían todo lo que estaba adentro. Después llegaron unos “ocupas” y se la tomaron, hasta que la municipalidad tuvo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; que ponerle soldaduras, lo que parece que era mejor que poner a un guardia de seguridad”, comenta Araceli, mirando cada uno de los recuerdos que hoy están en el antejardín de esta casa abandonada, que incluso una vez casi fue incendiada.&lt;br /&gt;Son pocos los residentes antiguos que van quedando. Casi todos han vendido sus casas o fueron expropiadas para construir los nuevos edificios. Es que algunos pobladores se cansaron del ruido, el movimiento diario y que principalmente no se haga ningún control o fiscalización a la gente que asiste al Parque Almagro. Así acusa Margarita Fuentes, vecina de la calle Cóndor, una de las últimas calles al finalizar el paseo peatonal.&lt;br /&gt;“Nosotros somos propietarios desde 1960, con el tiempo no ha sido para mejor, sino que para peor. En el Paseo Bulnes, tenemos una lacra que no se ha podido sacar de ninguna manera. Los indigentes son parte de todos los días, piden plata y después se ponen a tomar” dice Margarita Fuentes. Además aseguró, que los vagabundos que frecuentan el sector, primero estuvieron en la iglesia “Los Sacramentinos”, y que una vez que construyeron en sus cercanías se trasladaron al paseo, hace más de 10 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;¿Y las autoridades?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La presidenta de la junta vecinal dice nunca haber sido visitada por el alcalde, pese a que han juntado firmas y han hecho llegar cartas a la municipalidad, para que solucionen los problemas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Los concejales de la comuna, por lo menos, han denunciado el tema en sus sesiones ordinarias. Así quedó claro, en uno de los documentos del 27 de febrero de este año, cuando el concejal Jorge Alessandri Vergara (UDI) junto con Rodrigo Mekis (Independiente), visitó la zona y denunció la presencia de vagabundos específicamente en el Paseo &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Bulnes, un sitio eriazo que funciona como escondite de delincuentes y antigüedad de la iluminación prohíbe una completa visibilidad hacía el Parque Almagro; problemas existentes hasta hoy.&lt;br /&gt;Carabineros dice contar con un control en todo sentido. Daniela Ormazábal Arriagada, teniente de la segunda comisaria de Santiago, asegura “Se cuenta con un plan cuadrante para que los vecinos puedan llamar, también tenemos vigi&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/Suj8jGYe6dI/AAAAAAAAADQ/N8VV8jmgap8/s1600-h/se%C3%B1ora+junta+de+vecinos.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; WIDTH: 292px; FLOAT: right; HEIGHT: 219px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5397841833342462418" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/Suj8jGYe6dI/AAAAAAAAADQ/N8VV8jmgap8/s320/se%C3%B1ora+junta+de+vecinos.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;lancia todo el día, pero el fin de semana este dote policial disminuye. La razón es porque anda menos gente y no es necesario tener a tanto persona de vigilancia. Tenemos reconocidos a los grupos de delincuentes”.&lt;br /&gt;Según las cifras entregadas por la Dirección General de Carabineros durante el año pasado, de los 29.329 delitos de mayor connotación social (homicidios, hurtos, lesiones, robos con fuerza o violencia y violaciones) ocurridos en Santiago centro, sólo 53 se reportaron en el Paseo Bulnes. Por lo tanto, de todos aquellos delitos cometidos en el centro, en el paseo Bulnes se registra un 0,18 por ciento (fuente diario El Ciudadano). Estadística que no contempla los robos que no fueron denunciados y que según los propios vecinos, que se encontraban paseando en ese momento, la gente no denuncia debido a que el plan cuadrante no aparece en el momento indicado.&lt;br /&gt;No hay un catastro del número de vagabundos en las oficinas de carabineros y su actuar es solamente preventivo. “Nosotros no los podemos llevar detenidos, debido a que no hay una ley que sea por indigencia. Solamente les podemos llamar la atención y nada más”, afirma la Teniente Ormazábal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Especialistas en acción&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los especialistas, estos problemas sociales y que los vecinos no encuentren respuesta es casi propio de nuestra cultura y no hay una solución ni una tesis de por qué los vagabundos podrían llegar hasta ahí. Así cuenta Jaime Gatica, titulado en sociología de la Universidad Diego Portales. “Yo creo que la mejor manera de combatir este tipo de problemas es incluyendo más a la gente. Buscar espacios para ellos, no para que vivan, pero para que se sientan activos en la sociedad. Hay que hacerlos hacer cosas y claro la medida de carabineros está bien, no hay por qué llevar a un vagabundo a la cárcel, solo integrarlo más en nuestra sociedad”, comenta el joven sociólogo. Además agrega que hay que mejorar nuestras políticas de integración, promoviendo diversos grupos de ayuda, para los que la necesitan.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1462707239564225700-5267614729607799140?l=tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/feeds/5267614729607799140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/la-sombra-del-paseo-bulnes-caminar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/5267614729607799140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/5267614729607799140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/la-sombra-del-paseo-bulnes-caminar.html' title=''/><author><name>Taller de Reporteo UDP. Ramírez Capello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08089427994839421551</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/Suj6w4qsEzI/AAAAAAAAADA/wdJrWUz0BWg/s72-c/fotomia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1462707239564225700.post-4702614035860888987</id><published>2009-10-28T18:52:00.000-07:00</published><updated>2009-10-28T19:10:37.501-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:180%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Érase una vez El Golf&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="text-indent: -1cm; font-style: italic; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="text-indent: -1cm; font-style: italic; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="text-indent: -1cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;En nuestros días el principal centro de oficinas del sector oriente es el clásico barrio. Sin embargo, no siempre fue así. En los años 30, significó el escape de cientos de familias acomodadas que buscaban únicamente homogeneidad. &lt;/span&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="text-indent: -1cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/Suj3NGLfeUI/AAAAAAAAACQ/E0r7UmdKC9I/s1600-h/Dibujo.bmp"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 85px; height: 88px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/Suj3NGLfeUI/AAAAAAAAACQ/E0r7UmdKC9I/s200/Dibujo.bmp" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5397835957772712258" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;" &gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Por: Gabriela Infante&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;" &gt;Refugio de Expropiados&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;A fines de los años 30, en Chile el Movimiento &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Radical avanzaba a pasos &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Por &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;agigantados. Ya en el año 1939, se establece definitivamente, con el mandatario Pedro Aguirre Cerda, el poder de la clase media en el país. En &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;respuesta a esto, la aristocracia chilena abandona sus palacios de barrio Dieciocho y Brasil para entrarse a los pies &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;de la cordillera, trasladando con ellos marcadas influencias europeas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Así fue como Elena Errázuriz Echeñique, fundadora de El Golf sur, junto a cientos de personas instauró rincones de París, Buenos Aires y Viena a los alrededores de la ciudad. Una mezcla de elegancia y áreas verdes predominaban en las actuales calles de Isidora Goyenechea y El Golf.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Tomás Reyes Vicuña fue el arquitecto encargado de diseñar las hermosas mansiones que llenaron de vida a calles como Presidente Errázuriz y Gertrudis Echeñique. Con claras &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;influencias francesas, predominaron los jardines y amplios balcones, reflejo de una elegancia contemporánea que mezcla &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;tradición y modernidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;La matinée del cine, las misas del domingo por la mañana y días enteros en el club de golf, fueron la instancia principal de reunión de familias como los Lyon Cousiño y Sánchez Errázuriz, las primeras en llegar al barrio. Por esos tiempos no había duda de que El Golf estaba en su máximo esplendor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;" &gt;El golpe de los 80&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;A medida que pasaban los años y el barrio se encontraba en su &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;apogeo, personas de distintos lugares de Santiago comenzaron a frecuentar el barrio. Rápidamente junto a la llegada del metro &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;El Golf, Alcántara y Escuela Militar, arribó una masa de gente en busca de oportunidades laborales. De esta forma, además, con la llegada de connotados colegios de elite, como lo son el Verbo Divino y Villa María Academy, se masificó el barrio, perdiendo la importante exclusividad por la que lucharon décadas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;“El barrio ha cambiado mucho. Desde que llegó el metro la gente de clase alta que vive acá perdió comodidad. La primera torre de las que quedaban en el oriente fue la de Tajamar, desde ahí se llenó de edificios”, cuenta Francisco Millaqueo, chef &lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/Suj435XSQGI/AAAAAAAAACo/QCpxjTY5C9s/s1600-h/Dibujo.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 224px; height: 211px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/Suj435XSQGI/AAAAAAAAACo/QCpxjTY5C9s/s320/Dibujo.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5397837792578519138" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;desde hace 47 años del reconocido Club de Golf. Agrega además que los edificios son el desarrollo, por lo mismo llega gente de todas partes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Fue así como el boom demográfico del sector y la intención de desarrollo se apoderaron de El Golf. Causó el resentimiento de la clase oligárquica acomodada en el lugar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Por esos años hasta la actualidad, no hay esquina del barrio que no se salve de una gran construcción. María José Díaz vive desde hace unos meses en El Golf. “Vengo de Chillán a estudiar a Santiago y este barrio era el que más me acomodaba. &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Es muy seguro, constantemente veo a seguridad ciudadana paseando cerca de mi casa”. Si tuviera que calificarlo le pone nota 6, la razón es por el poco respeto al peatón. “Todos pasan apurados, bocinazos todo el día, hay que fijarse siempre para cruzar la calle porque no tienen conciencia en ese sentido”, afirma con seguridad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Es así como decenas de edificios contrastan con las reducidas áreas verdes que van quedando. El barrio residencial, con las imponentes mansiones que caracterizaron los años 40, han desaparecido considerablemente. El paso de un sector residencial acomodado, pasó a ser el centro neurálgico de un importante sector financiero que abarca a personas de todo el país.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;" &gt;Un café con Isidora y Sebastián&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Con el repentino poblamiento de El Golf, cientos de cadenas multinacionales se han apoderado de las esquinas del barrio. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  lang="EN-US" &gt;Big John, Starlight Coffee, Oh! Salad, Ruby Tuesday y Starbucks Coffee son &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  lang="ES-CL" &gt;solamente&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  lang="ES-CL" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  lang="ES-CL" &gt;algunas&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  lang="EN-US" &gt;. &lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/Suj5Ijt8K1I/AAAAAAAAACw/7eOhI5qADRk/s1600-h/Dibujo2.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 224px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/Suj5Ijt8K1I/AAAAAAAAACw/7eOhI5qADRk/s320/Dibujo2.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5397838078825737042" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  lang="EN-US" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;En 2003 la cadena estadounidense llegó a Chile para quedarse y ser una de las empresas más reconocidas por los chilenos en los últimos años. Su primer local fue precisamente en la esquina de Isidora Goyenechea con San Sebastián. Aquí buscaban algo similar que en Estados Unidos: &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;un café para el empresario, alguien que pudiera acceder al elevado costo de un &lt;i style=""&gt;frapuccino&lt;/i&gt;. Con los años esta categoría se ha ido ampliando, llegando a jóvenes principalmente. Una de ellas es Valentina Honorato, de 18 años, estudiante de un preuniversitario. “Necesito ir a &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Starbucks. Se volvió una costumbre, junto de mi mesada y como mínimo paso por acá cada dos semanas. Prefiero venir al del Golf, porque me queda cerca del ‘preu’ y en la tarde hay muy poca gente, es súper tranquilo”. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/Suj4he8VOmI/AAAAAAAAACg/PriTm2HEcHo/s1600-h/Dibujo.JPG"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:Calibri; 	panose-1:2 15 5 2 2 2 4 3 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:-1610611985 1073750139 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin-top:0cm; 	margin-right:0cm; 	margin-bottom:10.0pt; 	margin-left:0cm; 	line-height:115%; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:11.0pt; 	font-family:Calibri; 	mso-fareast-font-family:Calibri; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-language:EN-US;} p.Sinespaciado, li.Sinespaciado, div.Sinespaciado 	{mso-style-name:"Sin espaciado"; 	mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:11.0pt; 	font-family:Calibri; 	mso-fareast-font-family:Calibri; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-language:EN-US;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Con el paso de los años El Golf, la cuna de aristócratas expropiados, pasó&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt; a representar trabajo, desarrollo y comercio. Las grandes empresas internacionales han arribado a la elegancia de sus calles. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:12pt;"  &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Las mansiones demolidas, dieron paso a grandes edificios con más de 50 familias. Un sector desarrollado en un país del tercer mundo. Pero lo que traspasa todas las décadas de vida del barrio, es la influencia europea y norteamericana en cada una de sus esquinas.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:12pt;"  &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:12pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:12pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:12pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:12pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Arial;font-size:12pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="Sinespaciado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:14pt;"  lang="EN-US" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1462707239564225700-4702614035860888987?l=tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/feeds/4702614035860888987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/erase-una-vez-el-golf-en-nuestros-dias.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/4702614035860888987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/4702614035860888987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/erase-una-vez-el-golf-en-nuestros-dias.html' title=''/><author><name>Taller de Reporteo UDP. Ramírez Capello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08089427994839421551</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/Suj3NGLfeUI/AAAAAAAAACQ/E0r7UmdKC9I/s72-c/Dibujo.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1462707239564225700.post-8339828227134482718</id><published>2009-10-28T18:42:00.000-07:00</published><updated>2009-11-02T05:53:18.393-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La curiosa historia de la Plaza Brasil, que no duerme &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-size:180%;" &gt;Fiesta de día, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-size:180%;" &gt;fiesta de noche&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-family:arial;" &gt;Dos estudiantes que juegan pimpón por la tarde un día de semana, es una de las tantas cosas normales que se puede ver a eso de las 16:00 horas en la Plaza Brasil. Pero el llegar la noche, el lugar se convierte en un espacio lleno de alcohol y del cual no queda ni un rastro de lo vivido en el día. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Éste y otros, son los contrastes que presenta una de las principales plazas del barrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: right" align="justify"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Por: Felipe Véliz&lt;br /&gt;pipe.veliz@hotmail.com&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-family:arial;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Los estudiantes disfrutan alegremente –con un día soleado y agradable–, de su juego en el tenis de mesa. Parecen contentos y concentrados en lo que hacen y no hay nada que los saque de su objetivo, que es ganar el punto. Uno de ellos es Luis Rodríguez, estudiante del Liceo de Aplicación, que está a unas pocas cuadras del lugar. Rodríguez, cuenta que tres veces por semana asiste con amigos a jugar pimpón y que lo hacen simplemente porque les encanta el juego y también para relajarse, luego de agotadoras jornadas de clases.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Esta realidad se ve totalmente contrapuesta con lo que ocurre en las noches y uno de los testigos de la fiesta nocturna es Gonzalo Pinilla –el otro escolar que juega en la plaza junto con su compañero –, quien agrega que cuando va los lunes a la plaza, aún quedan resquicios de lo ocurrido el fin de semana y que ellos son los que tienes que limpiar a veces y juntar las botellas en un rincón: “Nosotros las juntamos y en la tarde pasan los caballeros que limpian la plaza y ahí vuelve a quedar limpia nuevamente”, dice el estudiante de 17 años, que además cuenta sobre la inundación de colillas de cigarro que sufre la plaza: Uno las ve colillas en todos lados, pero acá, el día lunes hay muchas más que en cualquier lugar(…)¡Menos mal que están los limpiadores de la plaza!”, agrega.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La plaza luce alegre, a los ya escolares del tenis de mesa, se agregan las personas que sacan a pasear a sus perros –la mayoría mujeres– y el lugar predilecto es la plaza. También están los resbalines, columpios y toboganes que, a esa hora, se encuentran con más de cinco niños por juego.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero, en contraste con toda la alegría que se puede ver en el día, está también la noche en el barrio. Rodríguez cuenta que una vez pasó con su familia por el lugar –más precisamente un sábado por la noche– y el panorama era muy distinto al que se vive en las tardes: “Era increíble ver cómo estaba la plaza. Yo iba en auto con mi padre y la vi toda llena de borrachos y el suelo plagado de botellas. Incluso, el lugar en el que están las mesas, donde nosotros jugamos, sólo se veían encima botellas de cervezas”, cuenta el joven, quien cursa cuarto medio y que afirma el hecho de que la plaza se ha ido ganando “mala fama”, producto de la noche bohemia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Esta afirmación es corroborada por Luis Calderón, empleado de la plaza, quien está encargado de limpiar el lugar luego de las agitadas noches que ahí se viven. Cuenta que los domingos en la mañana es posible encontrar “de todo” en la plaza: “Yo cuando trabajo los domingos sé que tengo mucho más trabajo que cualquier día normal, y ha habido días que he encontrado desde calzones hasta condones. La verdad es que encuentro muy mala la conciencia que se tiene acerca de botar las cosas a un basurero (…), al menos aquí es muy mala”, aclara el encargado del aseo municipal, aunque reconoce que las botellas de cervezas siguen liderando el ranking de lo que más se encuentra en el suelo y que en la semana trabajan tres a cuatro personas a diferencia de los fines de semana, donde aumentan a siete u ocho.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-size:100%;" &gt;En el día, todo bien&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En el día todo es tranquilidad, todo marcha de forma normal y no hay nada que perturbe lo armonioso del entorno. Debido a esto, es posible ver una buena cantidad de mujeres que sacan a pasear a sus perros. Una de ellas es Teresa Faúndez, quien vive en un departamento cercano al lugar y que afirma ir todos los sábados por la tarde a pasear a su cachorro, raza Yorkshire Terrier: “Vengo todos los sábados para acá y nunca he visto problema alguno, aunque son sabidos todos los problemas que hay en la noche, pero de día es todo lo contrario”, cuenta Teresa Faúndez. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-size:100%;" &gt;Un contraste pocas veces visto&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Es llamativo el contraste que sufre la principal plaza del barrio, debido a que éste, al ser un lugar rodeado de universidades, se convierte en destino fijo de los estudiantes en las tardes-noches y especialmente los viernes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Está claro que la plaza vive dos realidades muy distintas con el pasar de las horas. Pero lo que une a los dos polos, es que en ambos lo que prima es la alegría y el ánimo de pasarlo bien. De día, todo es humor y amistad y por la noche, la situación mantiene los mismos patrones.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En fin, lo que pasa en esta plaza es muy curioso y es algo que no se da en todas partes, lo que hace que la plaza no descanse y esté constantemente en uso, ya sea para el día, como para la noche.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-size:100%;" &gt;Inevitable comparación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Por esto, la comparación aparece inmediatamente con la ciudad de New York, porque ésta, tiene ganado el apodo de ser la ciudad que nunca duerme, debido a su continuo movimiento y llegada de extranjeros. Un aspecto en que la Plaza Brasil, no se queda atrás.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1462707239564225700-8339828227134482718?l=tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/feeds/8339828227134482718/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/la-curiosa-historia-de-la-plaza-brasil.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/8339828227134482718'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/8339828227134482718'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/la-curiosa-historia-de-la-plaza-brasil.html' title=''/><author><name>Taller de Reporteo UDP. Ramírez Capello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08089427994839421551</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1462707239564225700.post-763490889870956901</id><published>2009-10-26T09:41:00.000-07:00</published><updated>2009-11-02T05:55:41.420-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:arial;" &gt;Un barrio con historia y tradición&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Yungay, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;un lugar para no dejar&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;En la comuna de Santiago Centro se emplaza un barrio histórico, típico y tradicional. Grandes y antiguas casas existen a duras penas sufriendo los desgarros por el tiempo. Las calles cuentan una historia, las fachadas de los viejos cités otra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: right"&gt;Por Ignacio Lara Saldaña&lt;br /&gt;Nacho_lara182@hotmail.com&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer hospital psiquiátrico del país, la plaza del Roto Chileno, los conventillos. Son algunos de&lt;br /&gt;los elementos que hacen conocido al Barrio Yungay. Pero no todo es historia y arquitectura. También hay problemas, tradición, cultura. Existe pasión en un barrio a veces&lt;br /&gt;olvidado por algunos. Recordado y amado por otros. Serán testimonios de personas los que darán vida a estas palabras. Testimonios vivos y personales.&lt;br /&gt;Hacia 1800 el ejército chileno liderado por Manuel Bulnes derrotó a la fuerzas de la confederación Perú-Bolivia. Por orden de Presidente de la época, Joaquín Prieto, se construyó una población en Santiago en honor del triunfo. Así se formó el Barrio Yungay. Un lugar que sería un símbolo de éxito. Años más tarde se inauguró lo que se conoce como “Plaza del Roto Chileno”. El nombre de este centro de encuentro también se da en honor a los soldados chilenos. Pero la verdad histórica de Yungay es fácil de encontrar. Está en libros, Internet. En el conocimiento popular. Lo importante es que esconden sus calles, su gente. Qué le da vida a la zona típica más grande de Chile. Un lugar que ha visto todas las caras de la moneda. Empezó siendo habitado por las familias más acomodadas de la capital, luego por las clases medias y bajas. Viven ahí inmigrantes peruanos, colombianos, asiáticos. Aunque no faltan los amantes románticos que están allí por lo que significa ocupar esos espacios. Porque les gusta entrar en la historia; vivirla y alterarla; dejarla libre y palparla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;La cicatriz que dejó Yungay&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Desde que conocí el barrio se me quedó pegado. Sentía que era algo que tendría mucho que ver en mi vida. No me acuerdo cuando estuve en él la primera vez, ni porque. Pero tenía razón: tendría mucho que ver con mi vida.” Así recuerda Gonzalo sus primeros pasos por Yungay. De 21 años, vive en unos de los pasajes del histórico barrio. Las calles de adoquines y los faroles de metal combinan con los colores y molduras de las altas casas. Es tanto lo que impresionó a Gonzalo las formas de este barrio, que ya está en segundo año de arquitectura. Simplemente se enamoró del arte de dar vida al urbanismo, a la ciudad. Este amor a veces se transforma en odio, pero más que odio es rencor, impotencia. Son unos 2.500 fachadas de casas que sufren el paso del tiempo y el descuido. Son caras ásperas sin color. Rostros que caen a pedazos pidiendo a gritos que alguien se apiade y participe en la reconstrucción de su identidad física. Pero no es sólo la arquitectura lo que mueve a Gonzalo a ser uno de los habitantes de Yungay. Él es músico. Baterista para ser más especifico. Y qué mejor ambiente si no es un barrio histórico para crear compases y notas que formen una melodía. La cultura se respira por las calles. Matucana 100, Teatro Novedades.&lt;br /&gt;Son algunos de los lugares más conocidos donde la cultura se desarrolla. Pintores, escritos, músicos, actores añoran vivir ahí. Algunos lo logran. Otros se quedan con las ganas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Amante puertas afuera&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En siete años haciendo guardia en la plaza del Roto Chileno son muchas las historias que se escuchan. Luis Abarca hace guardia en una caseta de seguridad ciudadana de la Municipalidad de Santiago. Trabaja por turnos. Lleva, truene o relampagueé Luis debe estar ahí si le toca turno. Mientras cumple sus horas de trabajo él escucha la radio, lee el diario y sale a dar vueltas. Cada vez que se aleja unos pocos metros de su puesto de seguridad mira, observa, conversa con la gente. Así se ha ganado la confianza de los habitantes del barrio. Mal que mal Luis los protege. Lo mínimo que le pueden dar es confianza. Se sabe casi de memoria las calles y donde está cada cosa. Sabe hasta donde viven algunas personas que tienen cosas interesantes que decir, pero parece que él tiene historias de todos, sabe los pasos que se dan allí. “Si hay una historia que me marcó fue la de un niño con retraso mental que vino enojado a contarme que su mamá se había quedado dormida y no le había preparado el desayuno. No le tomé mucho interés. Más tarde volvió a decir que la mamá seguía durmiendo y que ahora no le había dado almuerzo. Llamé a unos colegas para que fuéramos a ver a la señora. Se notaba que algo raro estaba pasando. Cuando llegamos nos dimos cuenta de que la señora estaba muerta en su cama. Su hijo la movía tratando de “despertarla”. Él no entendía que su mamá había muerto”. No es esa la única muerte que ha tenido que presenciar Luis. No ha sido lo único que ha atendido. Ser guardia de seguridad ciudadana es algo que no se debe subestimar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es que variadas personalidades y apreciaciones se ven en Yungay. Unos ven edificios, otros ven personas, otros ven oportunidades. No importa desde qué punto se mire el barrio, todos sus habitantes le tienen un cariño. Algunos que sólo hemos estado ahí unas veces también sentimos cosas en ese lugar. Será la arquitectura o la diversidad cultural. Será ver los antiguos edificios uniéndose con los nuevos y modernos lofts. Para algunas serán esas cosas, para otros, otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Barrio Yungay, un lugar histórico. Lleno de anécdotas. Hoy qué importa el porqué tiene ese nombre, qué importa quién es el roto chileno. Lo importante es lo que significa para su gente vivir allí. Lo importante es preservar la vida de un lugar como ese. Actualmente la lucha está en hacer que Yungay sea un lugar protegido como un barrio histórico. Sin duda que los meritos y las ganas no faltan. Ojala está batalla no se termine pronto y que los brazos de los habitantes del barrio jamás se bajen. Que sus voces no sean apagadas. Como en honor a los soldados se creo tal población, que sus habitantes sigan honrando a los hombres que batallaron para conseguir el propósito de una nación.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1462707239564225700-763490889870956901?l=tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/feeds/763490889870956901/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/un-barrio-con-historia-y-tradicion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/763490889870956901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/763490889870956901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/un-barrio-con-historia-y-tradicion.html' title=''/><author><name>Taller de Reporteo UDP. Ramírez Capello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08089427994839421551</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1462707239564225700.post-7245369354916780706</id><published>2009-10-26T09:35:00.000-07:00</published><updated>2009-11-02T05:58:36.735-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;El lente que captó &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;las rancheras&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En la calle Exposición no todo es fácil. Y bien lo sabe Ángelo Fernández (45), vendedor de la Casetera Top 90’ desde hace 18 años. Su fracaso como fotógrafo lo hizo cambiar de rubro completamente y ahora sólo se dedica a disfrutar de la música, como el único arte que no se le negó. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuXQa5k_rUI/AAAAAAAAACI/ts2End6ggsE/s1600-h/Dibujo.bmp"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; WIDTH: 96px; FLOAT: right; HEIGHT: 104px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5396948889024572738" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuXQa5k_rUI/AAAAAAAAACI/ts2End6ggsE/s200/Dibujo.bmp" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuXQa5k_rUI/AAAAAAAAACI/ts2End6ggsE/s1600-h/Dibujo.bmp"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Por Cristina Durán&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a href="mailto:kitty.cdn@hotmail.com"&gt;kitty.cdn@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Entrando por la calle Meiggs, todo parece salido de una historia aún no contada. El calor de las calles que se vuelve efervescente con el cemento, los viejos edificios con su pintura descascarada y el aspecto de una vida pasada, quedan como el paisaje de fondo al momento de decorar desde umbrales a postes, según la nueva fiesta que vendrá. El negro y naranjo no sólo están en los globos, que muchas veces forman puentes, sino también por grandes pilas de calaveritas de plásticos, disfraces de esqueletos y gorros de brujas. Aún así, al contrario de todo esto, sólo falta un ingrediente para eclipsar la vista de cualquier persona, es que tal mar humano rodea estos colores sin importar la hora ni el día. Siempre hay una fiesta, siempre hay telas rojas en el suelo con juegos y discos pirateados, también nunca va a faltar la música alegre y los gritos desesperados de vendedores hacia mujeres, que mantienen sus carteras tan juntas como si ya fueran parte de su propio cuerpo. Todas las casas son negocios de ropa, pulseras y máscaras. Y todas las calles que envuelven a esta son así también. Y ahí, en medio de todo este revoltijo, se encuentra una pequeña tienda de CDs.&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: center" class="MsoNormal" align="center"&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Años de experiencia &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = st1 /&gt;&lt;st1:personname st="on" productid="La Caseteria Top"&gt;La Caseteria Top&lt;/st1:personname&gt; &lt;st1:metricconverter st="on" productid="90’"&gt;90’&lt;/st1:metricconverter&gt; por fuera parece una más de tantos negocios que se encuentran en la calle Exposición. Sólo al entrar se puede percatar de que todo es tan distinto como los pensamientos de cada persona. Las paredes están llenas de carátulas de discos de rancheras, boleros y cantantes de la nueva ola. Sólo el techo se salva de esto, porque no es más que poseedor de un blanco grisáceo producto del polvo y los años. Aparte de la mesa de vitrina tan llena de CDs como las paredes, el único mueble visible es el encargado de dar vida a todo esto. En el descansan dos radios de mas de dos décadas y encima está un reluciente DVD en el que suena fuerte &lt;i&gt;Los Kuatreros del Sur&lt;/i&gt;. Entre todo esto está Ángelo Fernández, quién con una polera azul se mueve de un lado a otro, buscando títulos y cantantes mientras tararea la canción con una concentración única. Se sabe cada nombre y la ubicación de cada uno de los miles que tapizan el lugar. “Son años de experiencia”, dice riendo este trabajólico vendedor que lleva casi 20 años de amor a la música. Moreno y con una ancha nariz se ríe mientras atiende como si fuera su propio negocio. Es que aquí “el que no vende barato, no vende y el que no sabe es jefe”, dice riendo y alabando la verdad, ya que aquí nada pasa los tres mil pesos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Es incluso una obligación ser alegre y rápido, “la gente que viene aquí es la misma de hace años” dice. Es que basta con estar unos momentos y saber que la ancianita que pide un CD sabe más, a veces, que un mismo crítico de música.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%; FONT-WEIGHT: bold" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;Santiago oscuro&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La vida no ha sido fácil para Ángelo Fernández, como alguna vez pensó, “No todo es música” y más que eso, alguna vez quiso hacer otra cosa. Corrían los ochenta y Ange como le dicen sus amigos, se embarcó en el túnel sin salida de un arte mal pagado. Estudió fotografía con la ilusión juvenil de que lograría algo grande. Pero nada fue bueno y nunca pudo hacer lo que más quería, sacar una foto al Santiago oscuro. Para él fue la dictadura quién nunca apoyo a los jóvenes ni a nadie en general. Entre la crisis y el desempleo no tuvo otra opción más que trabajar en algo que le diera para alimentar a su familia. Opto por el bullicioso barrio Meiggs y entre vender ropa o bolsos se quedó en la “&lt;st1:personname st="on" productid="La Casetera"&gt;La Casetera&lt;/st1:personname&gt;”. A la que poco a poco fue tomando un gran cariño, y según él, sólo se demoró dos años en aprender cada uno de los discos de los estantes. Aunque, aún así esto no recompensa lo que alguna vez le quitaron, sólo basta con ver sus ojos que al mencionar el tema no transmiten más que decepción y amargura. Se consuela con pensar que estas cuatro paredes son su segundo hogar en donde cada vez aprende algo nuevo “Se transforma en una escuela, es como estudiar música, quizás me fui de un arte a otro”, dice. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Junto con su compañera de años, de un rebosante pelo rojo intenso, se preocupan de atender lo mejor que se pueda a los clientes, o como declara Ange: “Acá sobrevivimos”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%; FONT-WEIGHT: bold" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;La dulce realidad&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En &lt;st1:personname st="on" productid="La Casetera"&gt;la Casetera&lt;/st1:personname&gt; suena una canción de &lt;i&gt;Marissa&lt;/i&gt;. Ángelo, que habla y se mueve para todos lados, de un segundo a otro, se queda pasmado, ladea su cabeza y cambia la música. “Ahora sí”, dice para seguir, mientras que se escucha &lt;i&gt;Santo Chávez. &lt;/i&gt;Hacia fuera, por donde pasa rostros rosados, producto de un calor sofocante, entra un chico de unos quince años, le dice algo casi inaudible y se va corriendo. “Así es acá”, dice suspirando. “Al contrario de lo que se piensa, no hay robos en la tienda, eso si no hay nada que hacer afuera. Si cruzas esta calle para arriba, estas por ti solo”, dice él. No hay nada que hacer, cada vendedor sabe quién roba y cada ladrón sabe la vida entera de quién vende.”Si pasa algo y yo hablo o denuncio te encargo el día siguiente” dice entre broma y broma Ángelo, que ya ve como rutina a pequeños niños corriendo con carteras. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero, además de delincuencia, también hay competencia. Por cada cuadra hay por lo menos tres tiendas del mismo producto. “Uno se acostumbra a que te digan, ¿No hay rebaja?, entonces me voy a la tienda de al lado”, dice Ange con irrelevancia. Esto no sólo crea menos ventas, sino también la “mala onda” con los vecinos. “No es que nos odiemos, sólo un saludo de caballero y nada más, después de todo éste es un barrio de comercio, un barrio de competencia” comenta mientras corre a cambiar una nueva canción. Ahora tocan los &lt;i&gt;Charros de Lumaco.&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1462707239564225700-7245369354916780706?l=tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/feeds/7245369354916780706/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/el-lente-que-capto-la-musica-en-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/7245369354916780706'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/7245369354916780706'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/el-lente-que-capto-la-musica-en-la.html' title=''/><author><name>Taller de Reporteo UDP. Ramírez Capello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08089427994839421551</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuXQa5k_rUI/AAAAAAAAACI/ts2End6ggsE/s72-c/Dibujo.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1462707239564225700.post-8919884079085566337</id><published>2009-10-26T09:28:00.000-07:00</published><updated>2009-11-02T06:05:19.103-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Un nidito de amor&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;En pleno Barrio Suecia, junto a los pubs y la música, hay un lugar que sin camareros, ni happy hour es uno de los locales que está más vivo que nunca. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuXOYORBKXI/AAAAAAAAACA/Wf_YlVg_B_g/s1600-h/yo.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; WIDTH: 135px; FLOAT: right; HEIGHT: 102px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5396946644015065458" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuXOYORBKXI/AAAAAAAAACA/Wf_YlVg_B_g/s200/yo.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Por Macarena Gallegos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;a href="mailto:makita.gallegos@gmail.com"&gt;makita.gallegos@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sentada desde hace más de media hora en el pub &lt;i&gt;Bumerang, &lt;/i&gt;espero encontrar el momento indicado para cruzar la calle, subir tres escalinatas, pasar el biombo verde y entrar al “oasis del amor”. Mi bebida está por acabarse, así que pido la cuenta. Creo que llegó el momento. Me paro y respiro profundo, no entiendo por qué se me hace tan difícil. Subo las escaleritas, y toco el timbre. Se abre la puerta y antes de entrar miro a todos lados para verificar que nadie me haya visto. Ya dentro ninguna persona me recibe, sólo un mural, el cual ofrece todo tipo de películas eróticas gratis para los pasajeros. De lejos escucho una voz que me dice, “¿Vienen por la noche o a pasar un momento?”. Mientras dice esta frase la voz se convierte en una mujer delgada, de ojos saltones, pelo cano y tomado. “Por un momento, pero mi pareja viene en camino”, le contesto tímida, como si fuese a juzgarme. Me pide que pase a la sala de espera. Es un espacio de dos metros aproximadamente, en donde hay una banca tapizada con terciopelo y un espejo que llega desde el techo al suelo. Allí aguardo no más de dos minutos, cuando la mujer llega y me pide que la siga. Caminamos por un pasillo largo, con luces rojas y papel mural de igual color. Cada cuatro pasos hay una puerta. Hay un silencio que llega a ser incómodo, el cual se rompe con una expresión de satisfacción proveniente de alguna pieza.&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-CO"   style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La mujer a la que sigo para en seco su caminata y me pregunta si quiero la habitación con jacuzzi o sin él. “Con”, le respondo. Continúa a paso firme para llegar al final del pasillo donde dobla y comienza a subir una &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%;font-family:arial;font-size:100%;" lang="ES-CO"  &gt;escalera. Al igual que la salita de espera, los escalones están tapizados con terciopelo rojo, rojo intenso.&lt;/span&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%" lang="ES-CO"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Llegamos al segundo piso, la mujer saca un manojo de llaves y abre una habitación. Pregunta mi nombre para que cuando llegue mi pareja sepa a qué pieza traerlo. Le contesto y enseguida me indica cómo usar el jacuzzi, que la televisión no tiene control remoto y que si quiero hablar con recepción marque, en el teléfono, el número 10. Dadas todas las indicaciones, la mujer sale del lugar sin expresión alguna en su rostro. La costumbre, pienso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%;font-family:arial;font-size:100%;" lang="ES-CO"  &gt;Ya sola, me siento en la cama, que debe de ser de dos plazas, y me doy cuenta de que a la derecha hay un espejo, al igual que en el techo. La habitación mira hacia la calle Providencia. Estoy en un segundo piso y la vista no mala. Pienso en cómo habrá sido esta casa antes de ser un motel.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%;font-family:arial;font-size:100%;" lang="ES-CO"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-CO"   style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;La carne es débil&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-CO"   style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%" lang="ES-CO"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El oasis del amor, eslogan del lugar, está situado a pasos de avenida Providencia, en la calle General Holley, razón por la cual se llama Motel Holley.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%" lang="ES-CO"&gt;Llevan ahí más de seis años, y para sus empleados es la mejor ubicación para un lugar como éste. Además de los empleados, quienes trabajan en el sector creen que la llegada del motel es favorable. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%" lang="ES-CO"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%" lang="ES-CO"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Antes se veía de todo por aquí. El copete hace que las personas se pongan más cariñosas, y como no había ningún lugar para demostrar su amor, algunos lo hacían en la calle”, afirma Sebastián Sanhueza, mesero del pub &lt;i&gt;Morena.&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%;font-family:arial;font-size:100%;" lang="ES-CO"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%" lang="ES-CO"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Carabineros está de acuerdo con las palabras de Sanhueza. La patrulla que se estaciona todas las noches de fin de semana en Suecia con Holley, ha sido testigo de cómo el sexo en las calles desapareció. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%" lang="ES-CO"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Antes no bastaba con estacionarnos, debíamos patrullar todo el sector durante toda la noche y aún así algunos se escondían y tenían sexo, o simplemente se iban a algún lugar más solitario”, aseguran los carabineros encargados de patrullar el lugar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-CO"   style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%" lang="ES-CO"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Las ganas de demostrarse el amor durante un carrete no sólo se da entre parejas establecidas, sino que también entre personas que se conocen en el momento y, literalmente, su carne es más débil.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%;font-family:arial;font-size:100%;" lang="ES-CO"  &gt;El Holley durante el día recibe, como la gran mayoría de los moteles, a oficinistas, secretarias y otras personas que se escapan de sus trabajos para &lt;i&gt;hacer de las suyas&lt;/i&gt;, pero por las noches es el lugar perfecto para que las parejas ocasionales se satisfagan en un lugar limpio, cercano al carrete y accesible a todo bolsillo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%;font-family:arial;font-size:100%;" lang="ES-CO"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%;font-family:arial;font-size:100%;" lang="ES-CO"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;Cliente frecuente&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%" lang="ES-CO"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Rayén lleva dos años pololeando y hace uno conoció el Holley. “Fue carreteando con un grupo de amigas y mi pololo. Habíamos tomado harto y no nos aguantamos”, me cuenta mientras sus mejillas se enrojecen. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%" lang="ES-CO"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Me fui con una amiga al baño, le conté lo que pasaba con mi pololo, y me dijo que cerca del local donde estábamos había un motel”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-CO"   style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%" lang="ES-CO"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En minutos, Rayén y Sebastián, el pololo, estaban mirando el mural con películas porno que los recibió. Les indicaron el precio, ellos aceptaron y juntos siguieron a la mujer que los guió hasta el lugar que por algunas horas sería su nidito de amor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%" lang="ES-CO"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;De esa primera ida al Holley ha pasado un año, y Rayén, riéndose, dice sentirse una cliente habitual. “Cada vez que podemos venimos, el lugar es limpio, y acogedor. Lo hacemos también para salir de la rutina. Todas las parejas debieran hacerlo”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%" lang="ES-CO"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%" lang="ES-CO"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Han pasado 20 o 30 minutos desde que llegué. Hice zapping en la televisión y me encontré con una decena de películas triple X. Me llama la atención, no entiendo para qué, entonces, están las que me recibieron en la puerta. En una de las paredes hay un papel que dice, “Motel Holley cuenta con Wi-Fi en todas sus habitaciones”, tampoco entiendo esto, ¿quién vendría a un motel a conectarse a Internet?.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%" lang="ES-CO"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;De repente alguien toca la puerta. Me paro de la cama y voy a abrir. La señora de pelo cano y tomado me pregunta si mi pareja llegará o no, porque no puedo estar sola ocupando una habitación, y que además hay pasajeros esperando. Le digo que no, que me dejaron plantada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%" lang="ES-CO"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Entonces, amablemente, me invita a salir de la pieza, mientras salgo entra a ordenar lo poco que desordené. Bajo las escaleras, camino por el pasillo. Llego a la salita de espera donde una pareja se ríe mirándose al espejo. Abro la puerta, paso el biombo verde, bajo las escaleritas, hago todo rápido para que nadie me vea. Ya está oscuro, son las 9 de la noche y en Suecia hace rato empezó el happy hour.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify; FONT-FAMILY: arial"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1462707239564225700-8919884079085566337?l=tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/feeds/8919884079085566337/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/un-nidito-de-amor-en-pleno-barrio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/8919884079085566337'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/8919884079085566337'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/un-nidito-de-amor-en-pleno-barrio.html' title=''/><author><name>Taller de Reporteo UDP. Ramírez Capello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08089427994839421551</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuXOYORBKXI/AAAAAAAAACA/Wf_YlVg_B_g/s72-c/yo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1462707239564225700.post-5207593153730956447</id><published>2009-10-26T09:20:00.000-07:00</published><updated>2009-10-26T09:26:48.626-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Cuentos de criaturas en Plaza Ñuñoa&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                                                             &lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuXMzT5087I/AAAAAAAAAB4/_WZtTQvLmGc/s1600-h/n577858929_3987.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 92px; height: 124px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuXMzT5087I/AAAAAAAAAB4/_WZtTQvLmGc/s200/n577858929_3987.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5396944910361621426" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                              &lt;br /&gt;                                                                                                              Por:&lt;span style="font-family:arial;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link style="font-family: arial;" rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5C163671%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Álvaro Salinas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:100%;" &gt;El olor a jueves ñuñoino &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family: arial;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;El sol de las seis  de la tarde derrama sus últimos rayos contra las ventanas de los edificios más altos de Plaza Ñuñoa. Cubre rápidamente  la frase “Desde 1949”, del nuevo letrero del Café Dante y se desplaza por avenida Irarrázaval. Un color anaranjado rellena  el cemento de las veredas que posan a los pies del Bar de Niro, donde los meseros, en su mayoría adolescentes con cara de sed y cansancio,  toman lo que pueden de aire para empezar a disparar todas las promociones y ofertas que el local ofrece ese día.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:100%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;El ruido de las risas de los alumnos del Liceo Manuel de Salas desaparece lentamente al caer la noche en Plaza Ñuñoa, y en su reemplazo empiezan a brotar los cilindros de tabaco en la boca de los más adultos, que aceleran el paso para llegar a los locales donde la cerveza esté más fría y a menor costo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:100%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Al costado del Café Dante, por la calle Jorge Washington, suena con desgarro y potencia el sonido melancólico de una armónica, comandada por un improvisado artista callejero, quien busca desesperadamente la atención de los clientes del histórico local, donde abundan las espumosas cervezas y exagerados churrascos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:100%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Cuando las siete de la tarde se alojan en Ñuñoa, los folletos  de La Batuta siguen en el piso. Están impresos con imágenes y suculentas  ofertas de  los panoramas más rockeros de la bohemia noche del  sábado anterior.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:100%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Al concluir la tarde, la botillería Bervim le roba clientela al local de helados Filippo, que sólo ofrece en su interior una gran vitrina vacía y un piso notablemente sucio con crema y  salsa de chocolate, a diferencia del restaurante Don Pepe, que al igual que su rival del frente, Las Lanzas, carece de mesas para situar más gente. El olor del jueves ñuñoino les agrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Una moneda para vivir&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;   &lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El olor a empanada de queso se distingue a cuadras de La Fuente Suiza, el lugar más popular de Ñuñoa para comer este tipo de fritanga que es tan popular en la época invernal, y que lleva más de 50 años calmando las tentaciones de los ñuñoinos. &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;El fin de semana las filas llegan hasta avenida Irarrázaval, algo que para los que no han probado estas suculentas empanadas puede ser exagerado e incluso aberrante.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:100%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Algunos de los que esperan pacientes su turno para ser atendidos leen el diario. Hay quienes calman la inquietud de sus hijos, y otros deciden qué empanada pedir. Pero nadie de la fila, incluso ninguno de la avenida Irarrázaval percibe que a sólo metros de distancia, a pasos de La Fuente Suiza y afuera de la tienda del Hogar de Cristo, se encuentra una anciana de rostro sucio y arrugado, de cabellera cana  y la mirada perdida, que sostiene en su mano derecha un vaso mordido  de plumavit sin monedas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:100%;" &gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;La señora Rosa lleva más de siete años en el mismo lugar. “Yo entré a trabajar en 2002 a la Fuente Suiza, y recuerdo que la anciana ya estaba afuera del local”, relata Carlos Vera, uno de los cocineros, quien agrega que muchas veces le regalan comida. “A la hora del desayuno le damos un sándwich y un café, al almuerzo también le regalamos algo para engañar el estómago. Todos acá colaboramos para hacerle el día más fácil”, cuenta Vera, quien desconoce el motivo de la soledad de la señora Rosa.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:100%;" &gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Ni una sola mueca expresa el rostro de la anciana. Sus manos, envueltas por unos maltrechos guantes, son difíciles de  distinguir, al igual que sus piernas que están cubiertas de polvo,  arrugas y una gruesa falda gris.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:100%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;No recuerda su nombre completo, dónde vivió, ni algún trabajo que haya desempeñado, pero sí a un hijo, quien no vive en Santiago. “Hace mucho que no lo veo. La última vez que estuve con él no lo reconocí, no era el chiquillo que había criado”, relata con voz temblorosa y nostálgica la señora Rosa al recordar a su único hijo, quien está más ausente que una sonrisa en su rostro. &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Aunque llueva o truene, incluso cuando el calor de la capital se torna infernal y las veredas de Irarrázaval parecen derretirse, la señora Rosa no deja de llegar cerca de las ocho de la mañana e irse cuando la oscuridad se adueña de la capital. “Casi siempre se va como a las seis de la tarde a un refugio en la  población José María Caro donde al parecer no le dan comida”, cuenta Vera, quien agrega que es triste ver a la anciana todos los días pidiendo dinero, cuando hay abuelitas que viven tranquilamente en sus casas, juegan con sus nietos, tejen y duermen, y que sólo conocen el olor de las veredas cuando salen a pasear a la plaza o a comprar el pan, a diferencia de la señora Rosa, dueña del cemento, del dolor y de la soledad.&lt;/span&gt;   &lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;                                             &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rock cartonero&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Usa una  sudadera rosada, shorts y un gorro hacia atrás. Víctor  Hugo Varas parece más un jugador de tenis que un cartonero de 56 años. Con una mirada firme y grave, que se contradice con una sonrisa cálida  de dientes blancos y parejos, saluda con un apretón de manos fuerte y potente, como si estuviera empuñando un revolver. &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Lleva más de 27 años trabajando como cartonero. “Desde joven que estoy  acá en Plaza Ñuñoa haciendo esto, y siempre solo, aunque tengo un nieto que se está dedicando a lo mismo, pero no por estos lados, ya que sabe que estos sectores son del tata”, relata Víctor Hugo, mientras en su triciclo, saturado en cartones y diarios, se escucha Smoke on the water de la banda británica Deep Purple, grupo musical que Varas sigue desde su adolescencia.” Desde que empecé a trabajar en los cartones que llevo una radio con algún cassete de Deep Purple, y lo escuchó hasta que se derrita”, cuenta Víctor Hugo con el entusiasmo y euforia  de un joven de 20 años, quien agrega que se le puede olvidar el almuerzo o hacer sus necesidades, pero jamás  el rock en su triciclo. “Vivo la vida como los hippies de los años 70, con rock y libertad. Hago lo que quiero mientras no afecte a los que amo”, relata Varas mientras se arregla su grueso bigote y se frota las manos como esperando un suculento plato de comida o con la intención de “conversar unas cervecitas”, como lo hace cada domingo después de un improvisado pero cálido almuerzo con su familia.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:100%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Víctor Hugo es apasionado por el fútbol, en especial del club que él define como el  más grande de Chile, Unión Española. “Cuando tenía ocho años me hice fanático de  Unión Española, de los tiempos de “Nino” Landa, el gran goleador e ídolo en los años 60. Lejos el mejor”&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:100%;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Aunque le gusta sentirse libre y relajado también debe solventar los problemas económicos que vive en su casa de la Villa Francia, donde comparte el techo con su hija mayor, un nieto y su novia, que es 20 años menor que él. “Yo he estado casado, soy separado y viudo. Las he tenido todas, pero ahora estoy pololeando feliz, me gusta más así porque es sin compromisos  formales”, cuenta Víctor Hugo, quien agrega lo difícil que es sostener su hogar con este oficio que cada vez se vuelve más ingrato. “Cuando comencé, el cartón lo vendía a 35 pesos, ahora con suerte me dan 25, lo mismo pasa con el diario que me lo compran a 45 pesos y antes en 50. La verdad está peluda  la cosa pero igual le echo para adelante”, cuenta el veterano amante del rock, que aunque la risa no escapa de su rostro y la diversión es parte de todos sus días, también ha vivido momentos difíciles. “Una vez me atropelló una teniente de carabineros. Me chocó por atrás y quedé todo machucado, y ni hablar de mi triciclo que  se hizo polvo, pero lo peor de todo es que la señorita ni las disculpas me dio”, relata Víctor Hugo Varas, el enemigo de la corbata y la peineta, quien se acelera en tomar nuevamente su triciclo, y seguir trabajando en la comuna, que según él, no está dispuesto a dejar ni por el mejor trabajo del mundo. &lt;/span&gt;                                              &lt;span style="font-family: arial;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1462707239564225700-5207593153730956447?l=tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/feeds/5207593153730956447/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/cuentos-de-criaturas-en-plaza-nunoa-por.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/5207593153730956447'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/5207593153730956447'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/cuentos-de-criaturas-en-plaza-nunoa-por.html' title=''/><author><name>Taller de Reporteo UDP. Ramírez Capello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08089427994839421551</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuXMzT5087I/AAAAAAAAAB4/_WZtTQvLmGc/s72-c/n577858929_3987.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1462707239564225700.post-3992645490071065027</id><published>2009-10-26T09:09:00.000-07:00</published><updated>2009-11-02T06:06:47.494-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-family:Arial;"&gt;La ruta gastronómica de Mosqueto&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt; &lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"   style="font-family:Arial;font-size:16;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;"&gt;Un café con estilo, por favor&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"   style="font-family:Arial;font-size:16;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-family:Arial;"&gt;Estuvimos un día en la calle Mosqueto, situada en el centro de Santiago, entre el Museo Nacional de Bellas Artes y la calle Merced, para averiguar en qué se encuentra la actividad cultural de la capital. Hablamos con usuarios y dueños de c&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-family:Arial;"&gt;afés y resta&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-family:Arial;"&gt;urantes y nos encontramos con cómo y cuánto gastar en un día en el B&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-family:Arial;"&gt;arrio Forestal.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-AR"   style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: right" class="MsoNormal" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: right" class="MsoNormal" align="right"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuXKkbX_ETI/AAAAAAAAABg/6IRmcRaC4I8/s1600-h/fotoperfil.JPG"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; WIDTH: 105px; FLOAT: right; HEIGHT: 101px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5396942455645868338" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuXKkbX_ETI/AAAAAAAAABg/6IRmcRaC4I8/s200/fotoperfil.JPG" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: right" class="MsoNormal" align="right"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuXKM55Q9-I/AAAAAAAAABQ/yFBtSuzr6dM/s1600-h/fotoperfil.JPG"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: right" class="MsoNormal" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: right" class="MsoNormal" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: right" class="MsoNormal" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: right" class="MsoNormal" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: right" class="MsoNormal" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: right" class="MsoNormal" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-family:Arial;"&gt;Por Fr&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-family:Arial;"&gt;ancisco Jiménez&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: right" class="MsoNormal" align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES-AR"   style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"   style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"   style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%" class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Han pasado ya más de 100 años, desde que el Barrio Forestal es conocido como tal. Personajes como José Victorino Lastarria, Benjamín Vicuña Mackenna, Pedro Aguirre Cerda, o Nemesio Antúnez, han vivido en este barrio que ahora, mucho tiempo después, recobr&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;a vida como un barrio artístico, gastronómico y bohemio. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-INDENT: 35.4ptfont-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;Nos hemos centrado en la calle Mosqueto, una calle muy pequeña con tan sólo dos cuadras de extensión, que se encuentra entre el Museo Nacional de Bellas Artes y la calle Merced. Con cafés, tiendas de ropa, botillerías, restaurantes, joyerías y hasta la salida del metro Bellas Artes cuenta esta pequeña calle, que logra, si uno se adentra bien, convertirse en un submundo que permite ser refugio para quienes quieren escapar de la cotidianeidad de las calles de Santiago.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-INDENT: 35.4ptfont-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-INDENT: 35.4ptfont-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: left; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;Melinka: Tortas, galletas y chocolate&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: center; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" align="center" &gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;Son las 10 de la mañana del jueves y hay poca gente en la calle. El cielo está casi despejado, como abochornado. Desde lejos ve una tienda, con mesitas de madera y quitasoles que el paso del tiempo tiñó con su color, pero que al parecer, en algún momento fueron blancos. La calle donde se encuentra esta tienda es pequeña y muy oscura, por los altos edificios que no dejan entrar la poca luz del sol que a esta hora trata de calentar la capital. Al entrar al local, se ve atendiendo sólo mujeres de polera blanca con delantales negros moviéndose de un lado a otro. Son las meseras de Melinka, el café escogido para desayunar en este reportaje. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;Por dentro, hay mesas café oscuro que combinan con las cerámicas del suelo. Los adornos consisten principalmente en galletas, tortas y pasteles en repisas y una muralla tiene un gran dibujo con más mesas y pasteles.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;“Melinka lleva 30 años, comenzamos en Apoquindo, pero acá en el centro llevamos seis. Cuando estábamos allá arriba (en Apoquindo) comenzaron a llegar los supermercados y esas cosas y por eso nos quisimos cambiar, además quisimos excursionar en el centro. El &lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuXLJ_-oLmI/AAAAAAAAABo/cdSKnZloTis/s1600-h/fotoforestal3.JPG"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; WIDTH: 281px; FLOAT: right; HEIGHT: 210px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5396943101126782562" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuXLJ_-oLmI/AAAAAAAAABo/cdSKnZloTis/s200/fotoforestal3.JPG" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;barrio nos gusta, es un barrio tranquilo, aunque ahora está lleno de cafés”, cuenta Nancy Quezada, administradora del café Melinka.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;En Melinka, un desayuno completo cuesta $2200 y consiste en café o té con leche, un vaso de jugo natural y 3 tostadas de pan de molde con mantequilla y mermelada. Otra alternativa es un tazón de chocolate caliente ($1300), que da la impresión de tomar un chocolate derretido servido por la abuelita, junto con una porción de galletitas (100 gramos: $900), esas galletas que recuerdan al sabor de la panadería de la esquina. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;Para recrearse después de haber tomado desayuno, a un costado de Melinka se encuentra un salón de pool. Antiguo o descuidado, este local ofrece un segundo piso lleno de mesas para los amantes del pool. El salón está rodeado por muros amarillos aburridos y monótonos y un ventanal que da hacia Merced, que los usuarios, en su mayoría trabajadores del centro de camisa y corbata, usan para piropear a las mujeres que transitan por la calle. Sus precios varían según la hora que se visite. Entre las 12 y las 3 de la tarde, la hora cuesta $1800 y una botella de bebida individual cuesta 500 pesos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left;font-family:arial;" &gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left; FONT-FAMILY: arial"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: left; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left; FONT-FAMILY: arial"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: left; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left; FONT-FAMILY: arial"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: left; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;Almuerzo: El Txoko. Comida, bebidas y risas; de todo un poco&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: center; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" align="center" &gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Siguiendo en la calle Mosqueto, pero en la esquina de Santo Domingo, se encuentra un restaurante que desde afuera se nota bastante llamativo y diferente al resto. En su vereda, adornado con plantas, una banca que llama la atención y muchos letreros invitando a pasar a servirse algo a este local: “Si quiere comer mucho y gastar poco, venga al Txoko”, “Gástate en juergas y vino lo que vas a dejar a tus sobrinos” o “El txoko: comida, bebidas y risas; de todo un poco”, son algunas de las frases que ponen a este lugar como un local entretenido donde servirse algo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Un ambiente muy tan cálido y acogedor como fuera de lo común tiene este restaurante. Al entrar se ve un lugar muy desordenado, con una forma de adornar muy atípica a la nuestra y nos re&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;cibe la administradora, una señora rubia que en algún momento no lo fue, muy cargada al maquillaje (tanto que asusta un poco al principio) y con un acento que claramente no chileno. “Nosotros somos de España, del País Vasco, allá el centro de la ciudad es lo que tiene más vida, por eso escogimos este barrio para instalarnos”, cuenta, mientras nos interrumpen el sonido de los platos, tenedores y chuchillos siendo levantados por los meseros, acompañado por el canto de un grupo de hombres que al parecer están borrachos en su sobremesa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-INDENT: 35.4pt; MARGIN-LEFT: 70.8ptfont-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“El Txoko, en el País Vasco, son lugares donde se reúnen los hombres, donde ellos hacen sus comidas y sólo pueden entrar hombres. Es como un lugar de encuentros, de reunión de amigos”, comenta Nieves Bengoa, acerca de la historia y nombre del restaurante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;El Txoko es parte de un hotel que está a la vuelta de la esquina, el hotel Ciudad de Vit&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;oria, donde la gente que se hospeda ahí come generalmente en este restaurante. Los menús, al igual que la decoración, son basados fundamentalmente en la cultura de España y consta de entrada, fondo, postre (con elección entre tres posibilidades), copa de vino o bebida y café. Por ejemplo, la entrada puede ser paella o garbanzos, el plato de fondo puede ser costillar, chuleta de cerdo o pescado con un acompañamiento y de postre tarta, que va variando por día. Este menú completo cuesta $7000. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuXLgCHPrRI/AAAAAAAAABw/exvMb_OSgG0/s1600-h/fotoforestal2.JPG"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; WIDTH: 295px; FLOAT: right; HEIGHT: 220px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5396943479656918290" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuXLgCHPrRI/AAAAAAAAABw/exvMb_OSgG0/s200/fotoforestal2.JPG" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;El Txoko, además ofrece “cerveza y un buen rato para pasar con amigos y familiares”, como hace propaganda la administradora.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: left; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;Tomar once: un café con literatura, por favor&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: center; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" align="center" &gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Luego del almuerzo, y su sobremesa, lo ideal es cruzar la calle y entrar en el Café Mosqueto. Ya desde afuera se ve un lugar diferente, un ambiente aparte. Su terraza está cercada por altos arbustos que, desde afuera impiden su vista hacia adentro, y desde adentro de la terraza, da una sensación de privacidad que no se pudo lograr en Melinka, por ejemplo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“En Mosqueto se puede ver gente del barrio, gente que casi vive ahí… y gente muy posera”, cuenta Ana María Abarca, habitual consumidora de este café, que va casi todas las tardes, como ella cuenta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%; MARGIN-LEFT: 106.2ptfont-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Por dentro, Mosquetín, como le dice Ana María, envuelve en un pequeño mundo lleno de olor a café, pasteles y cigarro, colores cálidos y se está rodeado de palabras. Literalmente. La gente conversa, conversa y conversa, además, la librería que Mosqueto te impulsa a leer mientras tomas un café.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“El ambiente de provoca, es un lugar muy íntimo. De hecho, yo he tenido de las conversaciones más profundas de mi vida aquí”, me cuenta acerca de su amor por este lugar, agregando que el lugar es “bastante mágico”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;Para tomar once, se puede tomar un café expreso por $900 o uno doble por $1300. Jugo natural $1400, con sabores como frambuesa o naranja, donde se siente la fruta, hasta puedes escuchar como trituran la naranja al otro lado. El café se puede acompañar por una torta o pie de limón por $1900. “Se recomienda la torta de chocolate blanco con nuez”, nos dice Ana María, como último dato.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: left; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-size:100%;"&gt;Dormir&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: left; LINE-HEIGHT: 150%font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-INDENT: 35.4pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"  style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;Se puede dormir en el hotel Ciudad de Vitoria por $47000 en la pieza doble o $41000 en la simple, por la noche. Si se Busca algo más barato, Mosqueto Apartments ofrece el arriendo diario a $25000.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1462707239564225700-3992645490071065027?l=tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/feeds/3992645490071065027/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/normal-0-21-false-false-false.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/3992645490071065027'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/3992645490071065027'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/normal-0-21-false-false-false.html' title=''/><author><name>Taller de Reporteo UDP. Ramírez Capello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08089427994839421551</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuXKkbX_ETI/AAAAAAAAABg/6IRmcRaC4I8/s72-c/fotoperfil.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1462707239564225700.post-4682377571532710885</id><published>2009-10-26T08:52:00.000-07:00</published><updated>2009-11-02T06:08:01.275-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p style="MARGIN: 1ex"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;Estación Central:&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:180%;"&gt;&lt;b&gt;En la intimidad del barrio&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;En el centro de la ciudad encontramos un lugar en donde todavía se puede vivir como en el pasado. Aquí los supermercados, centros comerciales y mega proyectos no tienen cabida.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="right"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;font-size:100%;"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Por Catalina Cargioli&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:cata_cargioli@hotmail.com" target="_blank"&gt;cata_cargioli@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;Pocos son los lugares que quedan tradicionales o residenciales. La cantidad de edificios que abunda en comunas como Las Condes o Providencia ha hecho desaparecer la vida de barrio, en donde los vecinos se conocen y se ayudan cuando lo necesitan. Sin embargo, en el centro de Santiago aún podemos encontrar casas, vecinos y almacenes de antaño.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;En el barrio ferroviario todavía existen calles de adoquines, viviendas sin antejardines, almacenes, rotiserías y vida de vecindad. La modernidad de supermercados, centros comerciales y farmacias coludidas aun no ha llegado de cerca.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;Aquí los vecinos se saludan y se llaman por sus nombres, costumbre que para muchos se ha perdido en otros lugares.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;div style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;A pesar de estar en pleno Estación Central nadie conoce muy bien este lugar. La avenida principal es Ramón &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a href="http://www.google.com/search?hl=es&amp;amp;lr=&amp;amp;ei=ZdjbSvefA5Xl8Qamu4W3BQ&amp;amp;sa=X&amp;amp;oi=spell&amp;amp;resnum=0&amp;amp;ct=result&amp;amp;cd=1&amp;amp;ved=0CAsQBSgA&amp;amp;q=ramon+subercaseaux&amp;amp;spell=1" target="_blank"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Subercaseaux&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;, que luego de varias cuadras cambia al nombre de Rondizzoni, lo que entorpece aún más encontrar las coordenadas exactas del barrio. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;Tierra de nadie&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;Cercano, céntrico y fácil de llegar. Sin embargo, siempre tan difícil de ubicar. “El lugar en el cual he vivido toda mi vida es una tierra de nadie”. Así lo describe Carlos Loyola, periodista y residente del lugar. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;Para la gran mayoría de las personas esta zona es inexistente. Nadie conoce el lugar cuando lo nombran, pero lo más probable es que todos alguna vez pasamos por ahí.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;Domicilio desconocido es la crónica que escribió Carlos Loyola sobre su barrio. En el describe el lugar: “En mi cuadra convergen todas las ideas que se pueden tener de un barrio tradicional de Santiago. La panadería, el almacén de abarrotes, la botillería, el boliche de video juegos y el local de pollos asados; a una cuadra de mi casa, una plaza con bucólicos juegos infantiles, y a uno de sus costados, la estación de un servicio de taxis colectivos”.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;div style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;Tradiciones de barrio&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;Las prácticas, oficios y costumbres de barrios antiguos con los años van desapareciendo. Pero en este lugar todavía se mantienen vivas las características que hacen que el barrio sea de tiempos pasados.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;Bernabé es un hombre mayor y de apariencia cansada. Todos los días a eso del mediodía se pasea con su carretón lleno de frutas y verduras. Es un personaje conocido en el lugar, todas las vecinas llevan años abasteciendo sus despensas con lo que le compran a él.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;La comodidad de que Bernabé pase por afuera de sus casas ofreciendo los vegetales es algo que las dueñas de casas agradecen.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;En este lugar todavía se leen en las ventanas de las viviendas carteles escritos a mano en donde se ofrecen servicios de costuritas, sastre o modistas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;Esos trabajos que tantas veces nos sacan de apuro, cuando necesitamos hacer una basta o arreglar un cierre, pero que en la mayoría de los barrios ya desaparecieron.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;Los dueños de los almacenes y rotiserías son vecinos del sector. Por esto conocen muy bien su clientela y lo que éstos demandan.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;div style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;Han logrado sobrevivir en el comercio porque sus principales clientes son los vecinos del sector que necesitan abastecerse, pero que no van al supermercado porque les queda a trasmano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;Los grandes comercios aún no han penetrado en este sector, lo que favorece que la vida tradicional, tranquila y de barrio se mantenga.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 1ex" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;Prácticas como estas no se ven ya que la modernización, comercialización e industrialización de la ciudad ha acabado con la mayoría de nuestras tradiciones de barrio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1462707239564225700-4682377571532710885?l=tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/feeds/4682377571532710885/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/estacion-central-en-la-intimidad-del.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/4682377571532710885'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/4682377571532710885'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/estacion-central-en-la-intimidad-del.html' title=''/><author><name>Taller de Reporteo UDP. Ramírez Capello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08089427994839421551</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1462707239564225700.post-8709954654956425880</id><published>2009-10-26T07:08:00.000-07:00</published><updated>2009-11-02T06:13:27.092-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;em&gt;Los trenes en Estación Central:&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;Detrás de un volante, &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;una gran mujer&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;strong&gt;Paola Salazar es la única maquinista de trenes dentro de su género. Si bien confiesa que es una profesión que se les asocia a los hombres, ella siente que se ha ganado su lugar, y que hoy, ellos la respetan.&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuWuEUAObFI/AAAAAAAAABI/85SjhzHbmUM/s1600-h/Dibujo.JPG"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 100px; FLOAT: right; HEIGHT: 102px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5396911117585771602" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuWuEUAObFI/AAAAAAAAABI/85SjhzHbmUM/s200/Dibujo.JPG" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;                                       &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;                                                                              Por Ana Belén Medina&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;                                                                                             &lt;a href="mailto:pernaani@hotmail.com"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;pernaani@hotmail.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Antiguamente conocido como “Chuchunco”, este barrio es uno de los más importantes dentro de la Región Metropolitana.&lt;br /&gt;Estación Central es un lugar cautivante, sus calles están repletas de comercio, no hay esquina desocupada ni objeto que falte. Es un lugar completo, se encuentra de todo y al mejor precio.&lt;br /&gt;Es el corazón de nuestra ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;strong&gt;¿Y el trencito?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El tren hizo su estreno en el año 1851, en Copiapó. Fue en ese lugar donde los silbatos sonaron por primera vez, y a esa locomotora se le bautizó con el mismo nombre de la ciudad que lo vio nacer.&lt;br /&gt;Si bien el ferrocarril comenzó con la idea de trasladar a las personas de una ciudad a otra, con trayectos fuera de la región; cuando llegó a Santiago esto cambio.&lt;br /&gt;Estación Central fue construida porque sería la estación de ferrocarriles más grande del país. Este barrio sufrió un cambio impresionante.&lt;br /&gt;En sus comienzos era netamente rural, con el trencito todo se vio obligado a cambiar, y se convirtió en comercial, porque la gente así lo pedía. Todos los días estaba repleto, llegaban personas de muchos lugares, y el comercio no podría haber estado mejor ubicado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los avances tecnológicos fueron marcando tendencia. El mundo se mueve en busca de la comodidad, y el trencito no se podía quedar atrás. Fue así, como la llegada del metrotren irrumpió en nuestra sociedad.&lt;br /&gt;El metrotren conecta a las personas de comunas más alejadas (como Buin, Calera de Tango) al centro de Santiago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Y quién maneja el trencito?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;El trencito no se maneja solito, y es más, no es nada fácil hacerlo. Requiere de años de esfuerzo, capacitaciones y estudio. Son pocas las personas que pasan todas las pruebas necesarias y, la mayoría de las veces son hombres, porque hay que tener mucha fuerza.&lt;br /&gt;Ahora bien, como es sabido, hombres y mujeres tenemos las mismas capacidades. No hay diferencia, y si lo hace un hombre, ¿por qué no una mujer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bendita ella entre todos los hombres&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;Son las 16 horas, en la Estación se pueden ver muchas familias que van de paseo para alejarse un ratito de la ciudad.&lt;br /&gt;Llega el tren, se baja una mujer de estatura mediana, un poco rellenita, con una polera azul, lentes, el pelo corto y desordenado.&lt;br /&gt;Se nota que no es azafata. Las azafatas se destacan por su traje impecable y su peinado extremo, a ellas es imposible que un pelo les corra por la frente, pero entonces, ¿de quién estamos hablando?&lt;br /&gt;Paola Salazar tiene 39 años y es maquinista de pasajeros.&lt;br /&gt;“Todavía me acuerdo. Llegué a este lugar por un aviso en “El Mercurio”. Estaban buscando azafatas y de trescientas niñas que fuimos, quedamos veinticinco”.&lt;br /&gt;Ella es de Traiguén, un pueblito de la Novena Región. Con la cara muy sonriente y una mirada dulce, me cuenta que detrás de su casa pasaba la línea del tren y que le encantaba ir a mirar. Desde pequeña le gustan los trenes, pero nunca pensó que iba a terminar trabajando en esto.&lt;br /&gt;Cuando llegó a la Estación era azafata, pero de a poco se dio cuenta que de ella quería otra cosa.&lt;br /&gt;“Entonces empecé a preguntar, a estudiar y capacitarme, hasta que logré ser conductora de metrotren. Entré al Gremio de Tracción y ahí comencé como aspirante”.&lt;br /&gt;El aspirante es la persona que quiere ser conductor de pasajeros. No es lo mismo manejar un metrotren que un tren. El tren requiere mucho más conocimiento, fuerza y concentración. Los trayectos son más largos y por lo mismo, el proceso para llegar a ser conductor también.&lt;br /&gt;Fueron años de esfuerzo para Paola, pero nada ni nadie le impidió que cumpliera su sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El hombre tiene un paso de ventaja&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;Para Paola no todo fue color de rosa. Cuando entró al Gremio sintió mucha discriminación tan sólo por ser mujer.&lt;br /&gt;A pesar de que ahora siente que se ha ganado el respeto de todos sus compañeros, y que la nueva generación de conductores son más abiertos de mente, dice que en el principio no fue tan fácil, porque sentía la responsabilidad de demostrar que ella podía trabajar en esto.&lt;br /&gt;“Este trabajo es históricamente de hombres, pero yo de a poco me fui ganando mi lugar. He logrado el respeto, aunque me fue más difícil que a cualquiera”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Paolita&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;Paola Salazar, o Paolita como le dicen todos, es una persona muy querida dentro de la Estación.&lt;br /&gt;Es la única mujer maquinista de pasajeros que hay en Chile, y aunque está muy orgullosa de eso, es muy humilde para referirse al tema.&lt;br /&gt;Llegó a Santiago en 1984, junto con su mamá y un hermano. Su familia siempre la apoyó en todo y me confiesa que éste es su sueño cumplido. Con los ojos brillando, me dice que ella está enamorada de los trenes y de lo que hace. De hecho, se compró un departamento cerca de la Estación, porque no le gusta estar lejos.&lt;br /&gt;Sin embargo, la Paolita ha dejado muchas cosas de lados por esta profesión, entre ellas, armar una familia.&lt;br /&gt;Tiene una pareja con la que lleva cinco años, aún no se han casado, pero está dentro de los planes. Tampoco tienen hijos, aunque sí quieren tener. Dice que sabe que le queda poco tiempo, pero que por lo menos le queda.&lt;br /&gt;Su profesión la absorbe mucho. Día por medio tiene que alojar en otro lugar, y es complicado pensar en armar una familia con esos horarios. Su pareja es maquinista, al igual que ella, entonces no tienen problemas para verse, y se entienden completamente.&lt;br /&gt;La vida de ella gira en torno de los trenes, los ama y no existe obstáculo que no pueda superar por ellos, aún así, dice que si llega a tener hijos les dará la libertad de que hagan lo que quieran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1462707239564225700-8709954654956425880?l=tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/feeds/8709954654956425880/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/los-trenes-en-estacion-central-detras.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/8709954654956425880'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/8709954654956425880'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/los-trenes-en-estacion-central-detras.html' title=''/><author><name>Taller de Reporteo UDP. Ramírez Capello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08089427994839421551</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuWuEUAObFI/AAAAAAAAABI/85SjhzHbmUM/s72-c/Dibujo.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1462707239564225700.post-3560663532023510010</id><published>2009-10-26T07:04:00.001-07:00</published><updated>2009-11-02T06:15:02.132-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;"&gt;Barrio universitario: &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;un nuevo concepto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El barrio Bellavista, que desde la década de 1980 se convirtió en un sector cultural y bohemio, y que es constantemente visitado por los turistas, hoy comienza a transformarse en el nuevo barrio universitario, dejando atrás a República, llamando la atención de los vecinos y los visitantes del lugar.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuWskhd-YXI/AAAAAAAAABA/igtOFcGBUNU/s1600-h/Pancha+Cavada+wo.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 109px; FLOAT: right; HEIGHT: 124px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5396909471932768626" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuWskhd-YXI/AAAAAAAAABA/igtOFcGBUNU/s200/Pancha+Cavada+wo.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;&lt;em&gt;Por Francisca Cavada Ríos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El barrio Bellavista, en Providencia, en la ribera norte del Río Mapocho, es conocido por ser un barrio turístico, donde se aloja la gastronomía, la cultura y los bares que están sobre la calle Pio nono, pero para el bicentenario, Bellavista será el hogar de los estudiantes, convirtiéndose, con la apertura de dos campus, en el nuevo barrio universitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Comienzos del barrio&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El barrio Bellavista no ha sido siempre como es conocido actualmente: un barrio cultural, bohemio, visitado por turistas y capitalinos, donde la gastronomía y las artes están presentes en cada restaurante o teatro del lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la época colonial, Bellavista era conocido como el barrio “La Chimba”, que significa “de la otra orilla” en quechua (idioma indígena originario de la zona de los andes), y era a los pies del Cerro San Cristóbal, donde vivían familias pobres.&lt;br /&gt;Fue en la década de 1980 cuando Bellavista comenzó a convertirse en un barrio cultural, y ya en el 2000, comenzaron a abrir los Pub para jóvenes.&lt;br /&gt;Pero todavía faltan cambios, porque este barrio, que tiene como eje central la calle Pio Nono, está viviendo una transformación en forma y concepto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bellavista como nuevo barrio universitario&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el bicentenario, el barrio Bellavista les dará la bienvenida a los 4000 alumnos de la Universidad San Sebastián, que tendrá su Facultad de Ciencias Sociales, de ocho pisos, en la intersección de Pio Nono con Bellavista, donde antiguamente estaba el Liceo Alemán. También recibirá a los 2200 alumnos de la Universidad Andrés Bello, que ubicará su Facultad de Ciencias Jurídicas detrás de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;República, tiene sus días contados como el barrio universitario de Santiago, porque además de las nuevas construcciones de universidades en Bellavista, la gran cantidad de Pub que existen en este barrio de Providencia, aumenta la visita de jóvenes al sector, y&lt;br /&gt;es exactamente esa característica la que comparte con el Barrio de Santiago centro. Hernán Díaz (23), estudiante de derecho de la Universidad de Chile, no se siente cómodo con la llegada de nuevas Universidades al sector. “No me gustan los barrios universitarios, por todo el desorden que causa la venta de alcohol, eso empeora el barrio”, comentó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;strong&gt;No todo es tan bueno&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Aunque para los dueños de los bares, restaurantes y vendedores ambulantes, puede sonar tentadora la idea de aumentar sus clientes por día, es un tema preocupante para las 3000 personas que viven en el barrio, y para el resto de la capital, porque puede convertirse en un peligro si se aumenta el consumo de alcohol y drogas, y la delincuencia en el lugar.&lt;br /&gt;“Lamentablemente la cercanía de las universidades con los bares de Bellavista hace que las tardes de los jóvenes sean desordenadas y más propensas al alcohol. Lo que ellos no entienden es que ellos vienen y van, pero los que vivimos aquí&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;vamos a pagar las consecuencias del movimiento y de los desmedros que estos puedan llegar a hacer”, comentó Pablo Guerra (20), estudiante de diseño, que vive en la calle Ángel Cruchaga del barrio Bellavista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de los peligros se está modificando un barrio icono de la comuna de Providencia. Georgina González (57), quiosquera desde hace 39 años del cerro San Cristóbal, ha tenido más ganancias con las nuevas construcciones, pero no está a gusto con la estética que estos edificios dejan con la altura. “La estética no es bonita, porque se pierde todo, pero a mi me ha favorecido mucho, a nosotros siempre nos va a favorecer, porque viene más público acá”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nueva transformación de este barrio trae las miles de preguntas y preocupaciones a sus habitantes, pero estas se irán respondiendo con el tiempo y con el comienzo de las clases en los campus que se están construyendo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1462707239564225700-3560663532023510010?l=tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/feeds/3560663532023510010/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/el-barrio-bellavista-recibe-dos-nuevas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/3560663532023510010'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/3560663532023510010'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/el-barrio-bellavista-recibe-dos-nuevas.html' title=''/><author><name>Taller de Reporteo UDP. Ramírez Capello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08089427994839421551</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuWskhd-YXI/AAAAAAAAABA/igtOFcGBUNU/s72-c/Pancha+Cavada+wo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1462707239564225700.post-1489225485650306698</id><published>2009-10-26T06:48:00.000-07:00</published><updated>2009-10-26T07:03:20.204-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Niñeras en el Golf &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Las guardianas de los niños&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No los pierden de vista y los tratan como si fueran de ellas. Es el trabajo de las mujeres en casas ajenas: las nanas&lt;/span&gt;. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Por Rodrigo León. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuWq52m6RjI/AAAAAAAAAAg/6wLVIt1iP58/s1600-h/rodrigo.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 93px; FLOAT: right; HEIGHT: 81px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5396907639361390130" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuWq52m6RjI/AAAAAAAAAAg/6wLVIt1iP58/s200/rodrigo.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;a href="mailto:rodri.go@live.cl"&gt;rodri.go@live.cl&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El sol ilumina cada rincón de la capital y las temperaturas de a poco se elevan sobre lo esperado para los especialistas.&lt;br /&gt;Los bebestibles provocan un alivio ante el caluroso ambiente que se vivían por el sector oriente de Santiago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un típico viernes de octubre y son alrededor de las cuatro y media de la tarde. Lentamente las calles se aglomeran de gente. Los celulares ya no suenan como cualquier otro día de la semana, todos quieren desconectarse de una buena vez. Los rostros de cada individuo que se cruza con otro, sólo dejan entrever un acumulado agotamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es viernes, sí. El comienzo de un descanso para todos los oficinistas, pero no para los más pequeños. Las plazas aledañas a la avenida principal, Apoquindo, se encuentran inundadas de niños jugando en la arena o disfrutando de los juegos puestos por la Municipalidad de Las Condes. La Plaza Loreto y Perú son los puntos clave.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta allí no llegan solos, porque son siempre custodiados por mujeres contratadas por sus padres para cuidar de ellos. Hablamos de asesoras del hogar o comúnmente conocidas como nanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los gritos, las risas y el llanto de algún desvalido, ellas se juntan en las bancas y comienza su conversación, llena de rumores del barrio o simplemente para comentar alguna teleserie o programa de televisión, pero siempre priorizando su atención en los pequeños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“No tuve otra opción”&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ruth Díaz, una señora de avanzada edad, pelo claro y teñido, de cara arrugada y un muy descuidado físico, lleva cuatro años ejerciendo este trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oriunda de San Bernardo, trabaja de lunes a viernes en un horario que no sobrepasa las diez horas diarias. Ahí, ella se encarga del aseo de todo el inmueble y, sobre todo, del cuidado de la niña de la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En un momento quedé cesante y una amiga me recomendó trabajar de esto. No tuve otra opción.”, cuenta totalmente relajada mientras no le quita los ojos de encima a la pequeña que se desliza por un resbalín. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuWr2AcPk2I/AAAAAAAAAA4/eT8Mt59JP4k/s1600-h/Dibujo.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 116px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5396908672793154402" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuWr2AcPk2I/AAAAAAAAAA4/eT8Mt59JP4k/s200/Dibujo.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según lo que ella contó, la relación con sus patrones no es de las mejores. Sobre todo con la dueña de casa. “Ella tiene cáncer, entonces su humor no es el de los mejores entonces al final, soy yo la que cargo con todo eso”. Con su patrón, no tiene problemas. “Es una persona encantadora y bien simpática”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella no va todos los días a la Plaza Loreto con la pequeña, los días soleados y cuando no tiene que hacer tantas cosas en la casa son los elegidos por Ruth para dar un pequeño paseo. Además porque “la niña es muy frágil a los cambios de temperatura, entonces por lo general en esta época, cuando el clima es bien inestable, la saco poco de la casa”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Me encantan los niños”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un caso muy distinto al de Ruth, es de Magdalena Castro. De apenas 20 años, proveniente de Curicó. Mientras sostiene el coche, donde el niño chupa una pelota de plástico, y un tanto tímida cuenta su historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó a Santiago hace apenas dos meses, con el propósito de comenzar desde cero. Gracias a su mamá, Magdalena encontró el trabajo de niñera y lleva poco más de un mes cuidando a un bebé de dos años. Pese a que vino a Santiago con otras expectativas, ella aceptó el empleo, simplemente porque le encantan los niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la relación con sus patrones no tiene de qué quejarse. “Ellos han sido un siete conmigo. Me llevo súper bien con los dos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Magdalena divide su tiempo entre el trabajo y los estudios. Por las noches estudia en una escuela para adultos, para terminar su enseñanza media. Los fines de semana, como no trabaja, viaja a su ciudad natal para estar con su familia, y finalmente el lunes vuelve a la rutina.&lt;br /&gt;Al igual que Ruth, esta joven no va todos los días a la plaza con el pequeño, sólo los días en que “está bonito”, según ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son muchas las que no quisieron contar sus historias. ¿Vergüenza? ¿Miedo? Ellas sabrán responder. Lo que sí es cierto, que gracias a estas mujeres, muchos padres del sector se sienten un poco más aliviados al saber que sus hijos están siendo cuidados por alguien de confianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1462707239564225700-1489225485650306698?l=tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/feeds/1489225485650306698/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/hhhhh.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/1489225485650306698'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/1489225485650306698'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/hhhhh.html' title=''/><author><name>Taller de Reporteo UDP. Ramírez Capello</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08089427994839421551</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_LqzUJ9ryUPk/SuWq52m6RjI/AAAAAAAAAAg/6wLVIt1iP58/s72-c/rodrigo.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1462707239564225700.post-3403394878918297332</id><published>2009-10-05T09:25:00.001-07:00</published><updated>2009-10-05T09:25:26.709-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1462707239564225700-3403394878918297332?l=tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/feeds/3403394878918297332/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/blog-post.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/3403394878918297332'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1462707239564225700/posts/default/3403394878918297332'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tallerdereporteoramirezcapello.blogspot.com/2009/10/blog-post.html' title=''/><author><name>Taller de Reporteo UDP. 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